Todas las noches la escucho a ella
llorando a través de la puerta
escucho sus lagrimas precipitarse
bruscamente contra el suelo chocar
Todas las noches el mismo llanto
todas las noches la misma pena
sabiendo que era porque el no se quedo con ella.
El otro día de su casa la vi salir
sin ganas de vivir
a ella me acerque
y con una dulce sonrisa la mire
ella sonriendo me respondió
y con mi corazón se unió
y después de aquel día ningún otro llanto se oyó.
Firmado:El príncipe de la Luna
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